Los pagos online seguirán creciendo, situando a las transacciones electrónicas y el ecommerce en un nuevo escenario tecnológico.

La siguiente afirmación se extrae del World Payments Report (WPR 2017), un informe que afirma que este aumento se prolongará con un crecimiento de casi un 11% hasta 2020.

Cambio del sistema de pagos online

Algunos acontecimientos han propiciado este cambio de tendencia, con un nuevo sistema de pagos.

El Fintech (Finance Technology), un cambio de perspectivas en las empresas y el desarrollo de tecnologías que facilitan cada vez más los pagos online, son algunas de las razones por las que se está produciendo este cambio radical.

Influye además la mejora de los procesos, sistemas más seguros que garantizan la prevención contra el fraude, la eliminación de barreras transfronterizas y el aumento de la confianza online entre los usuarios, que fomentan el crecimiento de los pagos online en ecommerce y otro tipo de transacciones.

El mayor impacto de crecimiento se producirá en las economías emergentes con más de un 19,5%, respecto a las economías más desarrolladas y consolidadas, que lo harán a un ritmo de un 5,6%.

El continente asiático, con India y China como protagonistas, sufrirá el mayor aumento, con casi un 31%. Europa lo hará más lentamente con un ascenso de un 6,5% durante el intervalo 2015-2020.

Otras tendencias como medianas y grandes empresas, junto a las Administraciones Públicas, marcan el crecimiento anual de los pagos digitales a un 6,5%. En cuanto a los pagos entre empresas (B2B), las economías más desarrolladas de Asia-Pacífico utilizan entre otras modalidades, facturación digital, tarjetas virtuales y sistemas contables en la nube. Las economías emergentes de esta región se decantan más por las tarjetas de pago.

La Directiva PSD2 

La Directiva Europea de servicios de pago, conocida también como Payment Service Directive 2, generará la aparición de nuevas vías en este procedimiento.

Entre sus novedades está la obligación de apertura de sus sistemas a terceros por parte de los bancos. Habrá que ver cómo se desarrolla este entramado tecnológico en la práctica. Lo que está claro es que para pagos online surgirán nuevas fintech e intermediarios para facilitar estas operaciones a pequeñas empresas que no cuenten con una infraestructura capaz de montar una pasarela.