Es verdad, esto le pasa al community manager a diario. Llegas por la mañana a primera hora, tienes todo el planning de contenidos preparado y de repente ¡Notición o cambio de estrategia! Seguro que el post sorpresa generará más engagement. Así que me salto el programa y añado más contenido.

En cambio, si bien es cierto que podemos comprobar que funciona, es una verdad a medias. Una excesiva presencia, además de que puede saturar a nuestro público, si además cambiamos nuestras previsiones a última hora, puede acabar con nuestra estrategia.

Más no siempre significa mejor, por lo que a continuación y en 5 pasos, os contaremos cómo mantener la calma en estos casos:

  • Adopta la regla “déjalo en cola”. Si, ya sabemos que es complicado. No quieres quedarte el último y quieres tu protagonismo, pero si te saltó la inspiración en este preciso momento, guárdate la idea.
  • Trabaja en equipo. Consulta a tus compañeros, community managers, o al resto del equipo. Ellos seguramente protejan tu momento impulsivo y serán los que te abran los ojos, impidiendo que publiques un post o determinado contenido de forma inmediata. Además serán ellos los que te ayuden a pulir la idea, ver si hay algún posible fallo, y a que tus posts resulten todo un éxito a su debido momento.
  • Programa el contenido. Esto es tan difícil… tu impaciencia por publicar no te deja programar el contenido. Pues bien, esto es fundamental. Porque además de que permite ver posibles errores antes de lanzarlo, te ayudará a canalizar tu impulso. Hazlo al menos con 10 minutos de antelación e incluso de un día para otro.
  • Aprende el arte de observar. La observación es muy complicada para el contenido espontáneo, pero hay que aprender a llevarla a cabo. Observar de cerca a tu público puede ayudarte a construir contenido de calidad y resolver las dudas de tu audiencia.
  • Echa un vistazo a toda la estrategia de forma global. No sólo hay que atender a nuestra marca, producto o servicio que queremos posicionar y promover y estar demasiado pendiente de su diseño. Deja en manos del diseñador parte de la responsabilidad. Si te centras exclusivamente en esto, perderás de vista otros aspectos importantes.