Las redes sociales son imprescindibles en la estrategia digital de todas las empresas, pero suponen un riesgo en caso de realizar un uso irresponsable o sin planificación.

¿Para qué utilizan las redes sociales las empresas? Según el Barómetro de redes sociales de Hootsuite correspondiente a 2018, las empresas utilizan las redes sociales para:

  • Mejorar la imagen de marca
  • Crear y reforzar una reputación online
  • Proporcionar atención a los clientes
  • Incrementar las ventas
  • Mejorar la comunicación interna

El uso de las redes sociales sigue aumentando

Todos los estudios sobre redes sociales coinciden en un punto: el uso de las mismas sigue aumentando. Cada vez hay más usuarios, tanto personas como marcas o empresas, y por lo tanto cada vez hay más información disponible a los usuarios. Esto también provoca que aumente el riesgo en redes sociales.

En cuanto a los perfiles profesionales, estas cifras suponen tanto una oportunidad como una amenaza. Si no se utilizan de manera correcta, los riesgos van desde crisis de reputación hasta suplantación de identidad.

¿Cómo evitar los riesgos para convertir las redes sociales en algo únicamente positivo para las  empresas y marcas? La clave reside en fijar unos puntos clave e instaurarlos como parte imprescindible de la estrategia digital:

  1. Definir un protocolo de actuación

El riesgo en redes sociales puede surgir por diversos motivos. Resultaría prácticamente imposible prever todo tipo de situación que pueda darse. Debido a esto, lo correcto será definir un protocolo de actuación ante situaciones que puedan suponer un riesgo.

En primer lugar se deberá analizar la situación, entender qué ha propiciado la crisis y concluir la mejor solución posible. No se debe responder instintivamente, puesto que una situación a priori menor puede suponer un gran problema en caso de actuar de manera errónea.

  1. Establecer filtros previos a la publicación

Cada empresa organiza sus equipos de social media de manera diferente, pero siempre resultará un acierto establecer algún filtro previo a las publicaciones.

De esta manera se evitarán errores, puesto que el equipo creativo y de redacción de los distintos perfiles pueden cometer errores. Lo ideal será que una persona ajena a ese primer paso revise las publicaciones para evitar posibles fallos que generen mala imagen o crisis de reputación.

  1. Definir con claridad los roles de los responsables

La transformación digital está yendo a diferentes ritmos en las empresas españolas. Algunas han definido correctamente sus equipos de social media y otras han cometido errores, no dándole la importancia que merece.

Esto ha provocado que en muchos casos, personas no cualificadas hagan un uso indebido de sus cuentas corporativas. Es necesario definir con claridad los roles de los responsables y limitar el acceso a los perfiles.

  1. Restringir el acceso a los perfiles sociales

Como continuación del punto anterior, cabe señalar que se debe restringir el acceso a los perfiles sociales. Algunas empresas no comprenden la importancia y relevancia de los perfiles corporativos de las empresas.

Esta situación puede provocar que personal no cualificado quiera hacer uso de las redes y cometan errores que pongan en riesgo la imagen de la empresa. El acceso a las redes se debe tomar con la misma seriedad que el acceso a cualquier otro recurso o herramienta de la empresa.

  1. Mantener una formación constante

El marketing digital es un sector en continuo desarrollo. En un periodo de tiempo muy corto, las herramientas de monitorización o las propias redes sociales, pueden evolucionar y modificar su funcionamiento.

Esto provoca que los responsables deben mantenerse en formación constante para no quedarse obsoletos. De esa manera también podrán sacar el máximo rendimiento de las herramientas que tengan a su disposición.