¡Por fin! Tras  varios meses en prueba ya están disponibles desde hace unos días las famosas reacciones para todos los usuarios de Facebook. Lo que no deja de ser un gran cambio para el gigante de las redes sociales.

Lo mismo ocurrió con el gran botón “Like”, que revolucionó una nueva forma de entender internet y relacionarse con los demás. Sí, sí, porque ahora nos parece impensable entrar a Facebook y no tenerlo, pero el “Me gusta” se añadió en el 2007, y sin duda no nos lo imaginamos sin el dedito hacia arriba en todas y cada una de sus publicaciones. Es parte fundamental de la forma en que funciona el producto, y desde entonces, no ha dejado de ir probando nuevas formas de interactuar.

No cabe duda, los nuevos emoticones dan más juego y son una nueva implementación de la plataforma. Sin embargo, y dado que ya están funcionando para todos los asiduos a Facebook, quienes nos dedicamos al social media, debemos hacernos varias preguntillas una vez formen parten del día a día:

 

¿Cuál será el impacto en el algoritmo de noticias de Facebook?
En otras palabras, ¿cómo afectará este cambio al contenido de una marca?. Si ya llevamos tiempo sufriendo los diferentes cambios a los que Facebook lleva tiempo sometiéndonos, con miles de variables para determinar qué contenido se debe mostrar de forma orgánica en el News Feed, a esta lista también se suman las nuevas reacciones.

Después de todo, parece que podría ser incluso más positivo de cara a resultados, si podemos expresar emociones mucho más allá del simple like. Y entonces ¿las marcas que reciban más corazones por ejemplo obtendrán un mayor alcance orgánico? pero por el contrario ¿qué ocurre con el contenido que recibe más reacciones negativas? ¿va a ser mayormente sancionado? Aparentemente si un post recibe muchas caritas “angry”, lo más lógico es que interpretemos que a la gente no le gusta nada. Pero aquí es donde se forma el atasco, tanto para los desarrolladores de Facebook como para quienes nos encargamos de analizar sus resultados: es el caso de aquellas fan pages de ONGs o plataformas que publican constantemente posts sobre contenido injusto, y ante el que sin duda reaccionamos con una respuesta de enfado.

¿Y qué decir del WOW? Esta carita sí que que puede descolocarnos, porque las cosas nos asombran tanto para bien como para expresar algo que impacta de forma negativa.

 

¿Las personas podrán reaccionar a los anuncios de Facebook?
Se supone que esta nueva función se extenderá también a los anuncios, pero algunas marcas tendrán que reconsiderar su estrategia si reciben por ejemplo un montón de reacciones tristes. También debemos aceptar que no siempre se puede tener contento o gustar a todo el mundo. Es en el caso por ejemplo de los concursos, supongo que si se reciben muchas caras de enfado, los resultados no serán tan negativos teniendo en cuenta que el alcance ha sido todo un éxito.

Contemos con que finalmente Mark Zuckerberg decidió no incluir el “No me gusta” para evitar una reacción negativa en firme, porque insistió que no quería a Facebook como foco directo de enfrentamientos por disparidad de opiniones.

 

¿Y de Instagram?
La cuestión es: ¿recibiremos reacciones de Instagram? Se piensa que por el momento no, pero que una vez las reacciones formen parte del juego, los usuarios querrán y esperarán más del resto de redes sociales.

 

¿Cómo afectará a los informes?
Los que nos dedicamos a esto, estamos intrigados. ¿Facebook aportará analíticas de todas las reacciones en bloque, o de forma individual? Si es una a una, ¿cuál de ellas será más positiva de cara a las estadísticas? el corazón, el asombro, el enfado… veremos como Facebook nos sorprende.