Si nos olvidamos de nuestras características como empresa y seleccionamos un CRM que no se adapte a nuestras circunstancias, o que no sea fácil o intuitivo, estaremos cayendo en un grave error.

El mundo del marketing está en constante evolución y, las últimas tendencias han dado un giro de 180º colocando al cliente en el eje central de toda acción. Así, las marcas tenemos que luchar por conseguir captar su atención en una sociedad sobreinformada. Por eso buscar relaciones más estrechas y personalizadas y generar un mayor engagement se convierten en piezas fundamentales. Y aquí, entran en juego múltiples estrategias, entre las que destaca el CRM.

Los CRM, como todos sabemos, son una gran base de datos a modo de almacén, que recopila información sobre los clientes o nuestro público potencial y que, de algún modo, permite a las empresas automatizar las relaciones con los mismos.

En la actualidad, existen múltiples empresas que ofrecen este tipo de herramientas, lo que se convierte en un amplio abanico para elegir. Pero esto, mal gestionado, en vez de una gran ventaja se convierte en un inconveniente para las marcas que no saben cuál de todas ellas seleccionar. De hecho, según datos de la consultora Aberdeen, “Hasta el 66 % de las empresas estadounidenses que han implementado un sistema CRM han fracasado”.

Por esto, en este post os hablaremos de los principales errores en los que caemos a la hora de implementar nuestras estrategias de CRM.

  1. No analizar la situación actual de la empresa: si no conocemos cuáles son nuestras condiciones, no podemos escoger la mejor opción entre el gran abanico de sistemas de CRM que existen en la actualidad.
  2. No analizar las diversas opciones: es necesario realizar un estudio entre las diversas posibilidades que existen, teniendo en cuenta características, ventajas, adaptabilidad a nuestra marca y precio.
  3. Olvidarnos de la usabilidad: si no seleccionamos un software de fácil uso e intuitivo, acabaremos fracasando en el intento.
  4. No contar con una formación previa en la empresa: este tipo de sistemas no suelen ser demasiado sencillo de utilizar, por lo que si no se adquiere una formación previa, nuestros esfuerzos caerán en saco roto.
  5. Tomar el sistema de CRM como una iniciativa individual dentro de la empresa, en vez de como una parte más de las estrategias globales de la misma.
  6. Centrarnos única y exclusivamente en el canal de ventas online como sistema de alimentación de la empresa. Si nos olvidamos de los canales de ventas offline, de poco nos servirán este tipo de estrategias.

Así pues, y siguiendo escrupulosamente los seis puntos anteriores, en tooltyp decidimos apostar por sumacrm.com, fundamentalmente por su sencillez de uso, su agradable interfaz y, lo que es verdaderamente importante, porque se adapta perfectamente a la dinámica y necesidades de nuestra empresa. Además es una iniciativa 100% española, con un trato muy ágil y cercano, así que para nosotros se convierte en un aliado vital, más que en un mero proveedor. En conclusión, la selección del sistema que más se adapte a nuestras necesidades, así como la integración en la empresa y la formación previa se convierten en claves a la hora de implementar un sistema de CRM.