Unificar los datos de los clientes es la llave para manejar el marketing de fidelización dentro de un ecommerce. Estructurar los datos alrededor del cliente es clave para empezar a optimizar el proceso de compra.

El marketing de fidelización es un aspecto crucial dentro de cualquier empresa que preste un servicio o venda productos a diferentes clientes. De todos es sabido que es más valioso fidelizar un cliente existente que generar uno nuevo.

Además, el nivel de fidelización es un medidor perfecto para saber si se están haciendo las cosas bien o no. Básicamente es un dato que expone si el proceso de compra ha sido bueno para el cliente o no.

La clave para conseguir un proceso de compra optimizado y por consiguiente acertar con el marketing de fidelización es unificar los datos de los clientes mediante 3 puntos:

  1. Consolidar todos los datos

Las empresas recolectan muchos datos y esos datos en ocasiones no se ponen en común. Cada departamento gestiona sus datos por separado y la empresa no tiene una visión general.

Aglutinar toda la información puede ser todo un reto. Se debe coordinar a las personas que forman cada departamento, pero también se deben conectar las diferentes plataformas de las que disponga la empresa.

Al unificar todos esos datos en un mismo punto, el conocimiento de la empresa y su acierto a la hora de tomar decisiones crecerán de manera importante. Los datos estarán estructurados alrededor del cliente, que tiene que estar situado siempre en el centro del proceso de decisión.

  1. Mide y analiza todo el proceso de compra

Una vez que los datos se encuentran estructurados alrededor del cliente, el siguiente paso será analizar el proceso de compra de los clientes dentro de la web.

Conocer el proceso de compra en un ecommerce es un paso imprescindible para optimizar la web y conocer el comportamiento de los potenciales compradores.

  1. Crea experiencias de usuario dinámicas

El punto anterior da paso al tercer y último punto: crear experiencias de usuario dinámicas. Los usuarios demandan que su experiencia en una web, y más en un ecommerce, sea lo más fluida y cómoda posible.

Una mala experiencia de usuario puede suponer una pérdida de clientes y una buena experiencia de usuario supondrá aumentar notablemente el volumen de ventas.

Por último, un cliente que efectúe una compra y pase por un proceso de compra optimizado será un cliente fidelizado, siendo ese el objetivo final del marketing de fidelización.