Contamos 5 razones por las que no se deben comprar likes y followers una estrategia de social media.

Resulta muy golosa la idea, nos desembolsamos de una cantidad de dinero, a veces mínima y aparentemente rentable, y nos olvidamos de quebrarnos la cabeza sobre cuáles pueden ser las razones por las que no alcanzamos nuestro objetivo.

A primera vista, la opción es cómoda y muy tentadora. Sin embargo, si no trazamos un plan previo, o no administramos el dinero de forma correcta, la campaña no servirá de nada.

1º. Daña la integridad de marca

Comprar likes y followers es un proceso relativamente sencillo y que a primera vista impacta a la audiencia. Tus posts, sean de la calidad que sean, tienen miles de likes y corazones, y cada vez te sigue más gente.

Pero aquí es donde debemos detenernos. ¿Realmente esta audiencia y esta cantidad de ‘me gusta’ es la que te interesa? O, sin embargo, ¿no es tu público real, y en la mayoría de casos está dañando tu imagen de marca?

Esto es lo que debemos analizar. Cuántos de estos fans están interesados realmente en nuestra marca y cuáles pueden ser nuestro objetivo o generar conversiones.

2º. Falsos likes = menor tasa de engagement = menos impresiones

Esta regla no falla. Lo hemos comprobado millones de veces.

Cuando se paga por conseguir más seguidores y fans, hay que tener en cuenta que se paga muchas veces por cuentas creadas para captar seguidores y nada más.

Facebook calcula en base a su algoritmo la cantidad de publicaciones que se lanzan utilizando la tasa de engagement global para determinar cuantos fans en realidad deberían ver el contenido.

El porcentaje de participación es el porcentaje de personas que visualizaron tu publicación y que reaccionaron, compartieron, hicieron clic sobre ella, o dejaron algún comentario.

En el caso de las campañas de pago si hay muchos seguidores inactivos, Facebook lo reconoce como algo sospechoso, y automáticamente muestra menos el contenido.

Twitter también ha hecho lo mismo y ha pegado un buen repaso a su algoritmo. Por eso comprar seguidores, dañará  la visibilidad y el alcance orgánico en general.

3º. En numerosas ocasiones se tira el dinero

El objetivo de una campaña de adds es aumentar las impresiones y dar mayor visibilidad a las campañas. Con seguidores y fans de pago, se corre el riesgo de mal gastar el dinero consiguiendo cuentas apenas inactivas o spam.

Lo verdaderamente interesante es conseguir fans interesados y que nos proporcionen datos estratégicos para lanzar las campañas al público que nos interesa.

4º. Centrarse en datos demográficos, dañando los esfuerzos de marketing de cara a un futuro 

Cuando se sobrealimenta la cuenta de Facebook, Twitter o cualquier otra plataforma a través de campaña de pago, la demografía a menudo es más amplia y los gustos más generales, dificultando quienes son nuestros seguidores realmente comprometidos con la marca.

5º. Al fin y al cabo, no está bien visto

Aún hay plataformas reticentes en este sentido, y existen hasta herramientas que detectan qué cuentas compran seguidores.

Por tanto, vamos a construir nuestra marca con contenido atractivo que nos haga conseguir una comunidad grande y con verdaderos fans.