Aunque muchos no lo crean, la cuenta más difícil que tenemos es la nuestra. El dejar lo mejor para nuestros clientes nos pone en un gran aprieto a la hora de pensar cómo conducir nuestra imagen y sobre todo como transmitir lo que somos. A estas alturas, seguro que ya has oído hablar de nosotros por ahí… Es hora de que saques tus propias conclusiones.