¿Aún no os suena? Es difícil que en los últimos días no hayáis visto nada ¡Seguro que sí! Nos referimos a Pokémon Go, la app de realidad virtual que está arrasando a nivel mundial. Hace menos de una semana se puso en marcha, y ya se ha convertido en todo un fenómeno de masas.

Los personajes coleccionables que triunfaron hace unas décadas han atrapado a todo el mundo. Da igual la edad y condición. Lo que está claro es que casi cualquier persona que veas por la calle está a la caza del Pokémon.

¿El secreto de su éxito?

Tiene que ver por supuesto el fenómeno “novedad” y junto a este, una combinación de factores que nunca se han probado y que enganchan hasta a los más reacios al videojuego. A ello se suma su funcionamiento: el geoposicionamiento y el uso de la cámara móvil que incitan al jugador a salir de casa en busca de Pokémon para ir aumentando puntos y subir de nivel.

Lo más impresionante de todo es la realidad con que se puede disfrutar del juego. Puedes encontrar a las singulares y conocidas criaturas en cualquier sitio. Desde en tu jardín, en la panadería o en cualquier centro comercial, hasta en el parque más cercano.

Además puedes personalizar el avatar a tu gusto, completar tu colección, compartir fotos reales donde encuentres a tus Pokémon, y se podrán comprar Pokémonedas intercambiables por otros objetos y a cambio de más poder ¡Todo un mundo!

Seguramente el éxito de la aplicación pilló por sorpresa hasta a su equipo de desarrollo. Nos preguntamos si su fundador Niantic John Hanke (también desarrollador de Google Earth) cuando estaba probando la app se esperaba lo que se le ha venido encima desde hace unos cuantos días. Sea lo que sea, o como su equipo lo esté asumiendo, es una gran noticia.

De momento las acciones de Nintendo ya se han revalorizado alrededor de un 93%. Por lo que la operación le está yendo más que bien a la compañía nipona.

Primeras reacciones

Lo cierto es que este fenómeno desenfrenado ya ha hecho que la policía se pronuncie alertando de varios sucesos y acerca de sus riesgos. Sobre todo en coche, porque la app está en pleno funcionamiento cuando vamos conduciendo y la propia ansiedad que causa el juego puede generar posibles accidentes o hacernos caer en sitios inesperados donde el peligro no avisa.

A partir de ahora…

Con todo ello nos plantemos varias cuestiones ¿Andaremos más? ¿Correremos más? ¿Saldremos más? ¿Tantos riesgos tiene? En unos días iremos viendo. Sin duda, si el fenómeno Pokémon nos hace la vida más saludable sin llevarnos a situaciones límite, que sigan apareciendo por las esquinas.