Las marcas tratan de unir lo lo digital en lo que se conoce como Phygital Experience. Es la unión de lo físico con lo digital.

¿Qué significa Phygital?

La palabra Phygital proviene de la unión de las palabras Physical (físico) y Digital (digital). Es un término creado “ad hoc” para describir este fenómeno cada vez más visible en todo tipo de tiendas físicas.

Pese a que las cifras de ecommerce vayan en aumento, el punto de venta sigue siendo determinante para los consumidores. Esto se convierte en todo un desafío para el comercio: reducir el espacio entre el offline y el online.

En base a esto, cada vez se pone más empeño en unir lo mejor del ecommerce con lo más positivo del punto de venta, en lo que se conoce como Phygital Experience.

El mundo digital innova a un ritmo vertiginoso, mientras que el punto de venta se mantiene en una dinámica más tradicional. Y hay que tener en cuenta que en un entorno donde el on line cada vez tiene más peso, el consumidor valora que esa innovación trascienda al punto de venta.

El comercio de tipo electrónico lidera el cambio

El tipo de comercio que más están evolucionando en este sentido es el comercio electrónico. El usuario cada vez demanda más esa “Phygital Experience” en ese ámbito, dado que pese a estar en un punto de venta físico, su compra es digital y quiere sentir ese acercamiento entre los dos conceptos.

Pese a ello, otros sectores, como el de la moda, están empezando a mostrar lo que será el futuro. Una de las tendencias más sonadas últimamente es el probador virtual.

Este es el gran ejemplo de lo que se persigue con la Phygital Experience. Por un lado, ofrecer nuevas experiencias al usuario que ayuden a destacar entre la competencia, y por otro facilitar el proceso de compra. En este caso, solventando uno de los mayores inconvenientes de las tiendas de ropa, que es el tiempo perdido en los probadores.

La próxima revolución tras la digitalización

Existe un cierto paralelismo con la digitalización de las empresas. Un proceso que cada vez tendrá más presencia y supondrá una ventaja para los primeros que lo adopten.

Es cierto que a día de hoy supone una sorpresa y no un reclamo del consumidor, pero como en la digitalización, existirá un punto de partida que será imparable. El objetivo de las empresas y marcas debe ser, una vez llegado a ese momento, destacar frente a su competencia.