Es importante saber y entender qué son las métricas de vanidad. Son unas métricas que ofrecen una visión positiva de aquello que se esté evaluando. Identificarlas bien nos ayudará a conocer qué métricas resultan verdaderamente útiles para saber el estado de nuestra estrategia.

 

En primer lugar, cabe resaltar que cualquier métrica puede ser de este tipo. No existe un listado predefinido de métricas de vanidad que podamos aislar del resto de datos, por lo tanto es muy importante entender cuándo estamos frente a una métrica de vanidad.

El principal problema con las métricas de vanidad es que inducen a errores, puesto que al ver buenas cifras se pueden dar por exitosas las acciones que se están llevando a cabo. Pero identificándolas de manera correcta, se podrá darles la relevancia real que tienen las cifras por muy buenas que sean.

Cómo identificarlas:

Identificarlas es el primer paso para que no se interpongan en los objetivos, para ello se plantean tres cuestiones:

  1. En primer lugar, cabe preguntarse lo siguiente: ¿Qué decisión estratégica podemos tomar gracias a la métrica? Pese a que un dato sea muy bueno y vistoso, si no tiene ningún peso a la hora de tomar decisiones estratégicas, seguramente se trate de una métrica de vanidad. Tengamos en cuenta que si bien las métricas de vanidad ayudan a identificar qué estamos haciendo bien en un momento determinado, en el fondo pueden resultar irrelevantes de cara a la estrategia y los objetivos.
  2. ¿Podemos conseguir un mismo resultado más de una vez? En ocasiones, sin saber muy bien por qué, una web tiene muchísimas más visitas de lo normal en un momento concreto, una newsletter recibe muchas suscripciones o un perfil de una red social aumenta notablemente de seguidores. Es necesario tomar ese dato con cautela y no relacionarlo con nuestra estrategia, puesto que no conocemos su origen.
  3. Por último: ¿Son los datos un fiel reflejo de la realidad? Un buen ejemplo en este caso es el cambio en el algoritmo de Facebook. Si un dato es favorable por las acciones de terceros, sería un error interpretarlo como un acierto en la estrategia.

Ejemplos útiles:

Estos son algunos ejemplos que ayudarán a comprender qué métricas pueden ser métricas de vanidad:

  • Páginas vistas: Que el número de visitas de una página de tu web sea alto puede ser una excelente noticia. O No. Lo que realmente se debe analizar es el comportamiento de los usuarios, es mejor menos visitas pero más activas que muchas visitas que se vayan rápidamente de la web.
  • Seguidores en RRSS: Tener muchos seguidores en redes sociales no es sinónimo de que se estén haciendo las cosas bien. Lo realmente importante es valorar las interacciones que conseguimos y la complicidad que se tiene con la audiencia.
  • Total de compras o descargas: Puede ser que una tienda online haya vendido mucho, pero que ningún cliente se convierta en un comprador recurrente o que el número de devoluciones e insatisfacciones sea muy alto. Por otra parte, se pueden conseguir muchas descargas (de un software, de una guía…) pero que el feedback sea negativo y los usuarios no hayan encontrado aquello que buscaban.