El marketing con influencers sufrirá unos cambios en 2019 que hará que su situación cambie sustancialmente y que los anunciantes replanteen sus estrategias.

El marketing con influencers lleva varios años consolidado y formando parte de las estrategias de social media de las empresas. Su funcionamiento ha variado muy poco desde su aparición. Lo único realmente notable ha sido la aparición masiva de nuevos influencers y la subida de precios a la hora de hacer colaboraciones con los perfiles más consagrados.

Esta situación de aparente calma parece que llegará a su fin en 2019. El marketing con influencers va a experimentar tres cambios importantes debido a que el mercado ha evolucionado. Además, han aparecido nuevos agentes en el escenario que no hacen más que potenciar dicho cambio.

Estos son los tres principales cambios que se verán en el marketing con influencers en 2019:

El influencer será el producto

Las marcas quieren saltarse el paso de los influencers, quieren que la misma marca vuelva a ser la influencer. La lógica de asociarse con un perfil potente es que sirva de altavoz para la marca. Si tiene esa capacidad de servir de altavoz es porque es un perfil que ha conseguido una importante suma de seguidores sobre los cuales tiene cierto poder recomendador. El objetivo de las marcas es que su perfil sea el que directamente tiene ese poder de influencia.

Muchas marcas optan por generar estrategias con ruido para conseguirlo. De esta manera, muestran una postura de cierta rebeldía y atrevimiento ante los consumidores, quienes premian estas campañas, porque lo que se valora realmente es su valentía de ir un paso más allá de lo establecido.

Influencers fraudulentos

Como en todo negocio rentable, en el marketing con influencers han surgido perfiles de dudosa reputación dispuestos a beneficiarse de una situación en auge. Los dos principales problemas en este sentido son los siguientes:

  • Datos falseados: Los casos más comunes son los de perfiles con seguidores comprados y likes conseguidos de manera no orgánica. Una buena manera de comprobar a primera vista si un perfil tiene seguidores comprados es ver la relación entre seguidores y su interacción. Un perfil con muchos seguidores y poca interacción debe hacernos sospechar, así como el caso contrario.
  • Portfolio falso: Muchos perfiles aspirantes a influencers se han encontrado con un mismo problema: conseguir sus primeros clientes. Es complicado conseguir contratos publicitarios sin tener algo que ofrecer, es como la pescadilla que se muerde la cola. En ocasiones, algunos inlfuencers han solventado este problema realizando campañas falsas hasta que han empezado a recibir propuestas reales. Esta práctica consiste en presentar productos en el perfil simulando una campaña, para que anunciantes interesados lo vean y confíen en ese perfil.

Se busca lo diferente

A lo largo de los últimos años, el perfil de «influencer» se ha ido haciendo cada vez más y más homogéneo. Se ha llegado a un punto en el que la palabra «influencer» se ha desvirtuado de su significado original, e incluso se utiliza para referirse al tipo de persona que se asocia con ese término.

Esta situación ha desencadenado como negativa para los anunciantes, ya que los usuarios de las redes sociales este tipo de publicaciones ya no son novedosas y el valor que aportaba a las marcas ha ido decreciendo. Esto motivará que surjan diferentes tipos de influencers. Esta es una tendencia que se pudo observar con anterioridad en el mundo de la moda, en el cual empezaron a aparecer modelos masculinos y femeninos muy alejados de lo que concebimos a priori como modelos en el mundo de la moda.