Los perfiles de moda y belleza son los más exitosos en Instagram.

La popularidad de Instagram y su cada vez mayor presencia en perfiles, mayoritariamente de moda y belleza, no dejan de aumentar seguidores. El sector se ha dado cuenta que su presencia es mucho mayor que en otras redes sociales ¿a qué se puede deber este fenómeno?

El principal componente es el inspiracional. La estética y creatividad, unida al momento perfecto de cada imagen que se sube y publica, es perfecto para que los adictos a la moda y al mundo de la estética sigan a diario a estas cuentas.

A ello se une el fenómeno influencer, cada vez más solicitado por las marcas, que sube aún de forma más rápida y veloz el volumen de ventas y las cuentas de resultados. Aportan ideas y tendencias diarias que hacen estar a la última a los usuarios.

¿Cómo interactúan los usuarios en Europa con las cuentas de moda en Instagram?

Instagram es el escaparate perfecto para mostrar originalidad y lo que ocurre entre bastidores. Tanta repercusión causa, que la mayoría de marcas y tiendas físicas ya son conscientes de que numerosos clientes los captan a través de la red social.

A través Feed Fashion, estudio y encuesta del último año que aporta datos de usuarios en Europa, revela que los más entusiastas y activos son aquellos interesados por la moda.

Concretamente, los de Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido, entran en Instagram a diario, consultando su sección de noticias una media de 15 veces.

La mayoría son menores de 34 años, es decir, millennials, un nicho de mercado muy potente. Siguen 2,5 veces más cuentas que cualquier otro usuario normal.

Por productos de moda, se sitúa en primer lugar el calzado, los vestidos, los tops, seguidos de los vaqueros. El denim se lleva el protagonismo en verano, con otras tendencias como los encajes, las rayas o el ante.

Cuentas de belleza

En las cuentas de belleza ocurre lo mismo. La captación visual funciona para probar todo tipo de productos. Es más, aquí vuelven a salir los millennials, que no tienen ningún reparo a la hora de gastar dinero en productos de cosmética.

Tanto, que han cambiado hasta los hábitos de belleza y consumo. YouTube abrió la puerta a todo un sinfín de posibilidades con tutoriales y gran cantidad de demostraciones, a través de bloggers e influencers, y también se ha sumado Instagram, capaz de imponer nuevas tendencias, hasta tal punto que está animando a las marcas a crear productos específicos.