Hoy en día, 9 de cada 10 empresas ya comercializan con contenidos y 27 millones de piezas de contenidos son compartidas cada día. Estas cifras afirman el gran crecimiento del Content marketing entre las marcas. Sin embargo, muchas de estas organizaciones continúan cayendo en grandes errores a la hora de planificar sus estrategias, como es el caso de no adaptarse a una audiencia global.

Adaptar nuestros contenidos a cada región específica

Las diferencias geográficas, idiomáticas, sociales, culturales y de edad, pueden ser en ocasiones insalvables para las marcas, es por eso que no podemos planificar nuestras estrategias de contenidos sin tenerlas en cuenta. Por ejemplo, no será recibido de la misma manera un mensaje por un joven de 25 años en la ciudad de Nueva York, que por una mujer de 45 años en un pequeño pueblo de Senegal.

Como dato positivo, tenemos el hecho de que en la actualidad con las grandes revoluciones tecnológicas, podemos llegar a casi cualquier punto del mundo en cualquier momento. Un desarrollo muy positivo que hace que Internet sea accesible a gran parte de la población mundial. Por ello, tendremos que adaptar nuestras estrategias de contenidos a una audiencia global.

Soluciones para adaptar nuestros contenidos a una audiencia global

La gran solución para adaptar nuestra estrategia de Marketing de Contenidos a una audiencia global sería contratar a expertos locales de los países donde quisiésemos actuar. Pero, como esto es muy costoso, otro factor importante sería tener en cuenta los siguientes factores:

1º No debemos confiar la traducción de nuestros contenidos con herramientas online, ya que se pierden muchos de los matices del idioma y de la cultura: los coloquialismos, el humor de cada país o región, la sensibilidad cultural, etc. Para alcanzar estos objetivos tendremos que contratar a un traductor profesional que nos asegure que no caemos en grandes errores.

2º Entender las diferencias culturales de otros países, ya que, en algunos países, podremos ofender a nuestro público objetivo con determinadas terminologías o imágenes que para nosotros son completamente aceptables y cotidianas.

3º Debemos tener especial cuidado con las referencias religiosas y las supersticiones en algunos países. No será lo mismo adaptar los contenidos para un público cristiano que para uno árabe, evangelista, budista, etc. Lo ideal en estos casos es evitar cualquier referencia a ideologías.

4º Prestar atención a todos los detalles tales como imágenes, colores y palabras empleadas. Por ejemplo, en China, el blanco se asocia a la muerte, mientras que en países como en España es el color más tradicional de las bodas (pureza). O bien el fútbol (football): no es el mismo deporte en Inglaterra que en Estados Unidos (donde se lo conoce como soccer).

Podríamos continuar enumerando varios factores importantes, pero todo siempre dependerá de tu público objetivo. Si cuentas con una buena segmentación de la audiencia, no tendrás nada que temer.