El tráfico web debe ser el objetivo primordial una vez que la web esté perfectamente optimizada y persiga un objetivo claro.

Qué es el tráfico web

El tráfico web se debe enfocar desde la misma perspectiva que enfocaríamos la afluencia de gente a una tienda tradicional. El objetivo es que entre cuanta más gente posible, que se queden el mayor tiempo posible y que compren.

En el caso de las webs el último paso variará según la naturaleza de cada web. Para algunas webs, el objetivo final puede ser la compra. En otras, el objetivo puede ser una suscripción o un contacto. Una de las claves es que el usuario encuentre lo que estaba buscando al entrar a una determinada web.

El tráfico web será el que indique si una web está optimizada a todos los niveles. Puede que la estética sea la correcta e incluso que la usabilidad sea muy buena, pero si el contenido no es aquel que el usuario se esperaba, la web no obtendrá resultados. Es más, resultará penalizada debido a que muchos usuarios abandonarán la web y la tasa de rebote aumentará.

Análisis de los datos del tráfico web

Tan importante como generar el tráfico es analizar y saber interpretar los datos obtenidos fruto de ese tráfico.

De nada sirve que la web funcione a pleno rendimiento si no se realiza un análisis de los datos, de cara a saber qué tipo de usuario visita la web, desde dónde lo hace, cuándo lo hace…etc.

Toda esa información permitirá centrar los futuros esfuerzos. Puede que alguien que no esté invirtiendo lo suficiente en la versión móvil de su web descubra que la mayoría de su tráfico llega por ese canal.

Independientemente de que exista una estrategia, esta debe estar abierta a las variaciones que vengan determinadas de la conducta de los usuarios.

Tráfico web y SEO

El SEO, o Search Engine Optimization, es el proceso mediante el cual se mejora la visibilidad de una web en cuanto a resultados orgánicos en los diferentes buscadores.

Evidentemente, el buscador que domina por encima de los demás es Google. Esto provoca que las reglas del SEO vengan determinadas por lo que dicta el logaritmo de Google.

Es importante tener en cuenta que tráfico no es lo mismo que tráfico de calidad. La meta que se debe perseguir es la de conseguir que todo aquel que entre en la web sea un potencial comprador.