El Inmersive Interaction Design trata de sumergir a los usuarios en los contenidos. Genera diseños atractivos y que interactúan con los usuarios.

El diseño web está en constante transformación y cosas que hoy están de moda, mañana podrían quedarse desfasadas. Así, una de las últimas tendencias más sonadas es el Inmersive Interaction Design que sumerge al usuario en los contenidos, a la vez que busca la interacción.

Algunos de los aspectos que describen esta novedosa técnica son:

  1. La animación y las transiciones:

Uno de los puntos que más definen al Inmersive Interaction Design son las animaciones y las transiciones en los sitios web. Pueden incluir casi cualquier cosa, desde un pequeño efecto en estado estacionario, hasta una gran caricatura de pantalla completa que juega en el fondo. Dichas animaciones son, en su mayoría, fruto de los avances en el HTML5, Javascript y CSS.

Por otra parte, las principales funciones que acostumbran a cumplir las animaciones en los sitios web son: crear notificaciones animadas, revelar información, destacar contenidos, definir un desplazamiento especial, etc.

  1. WebGraphics

La segunda técnica destacable son las WebGraphis, que no son más que el diseño interactivo equivalente, y que utilizan herramientas tales como HTML5, CSS3 y jQuery para ofrecer una experiencia interactiva a través del color, el tipo y animaciones mancha.

Su función general es la de demandar a los usuarios una acción, ya sea tan simple como un clic o más laboriosa, como redactar o tocar una imagen en la pantalla. Y, su verdadero poder es que no conlleva ningún esfuerzo para integrarlas en la navegación de los usuarios.

  1. Micro interacciones

Consiste en un acontecimiento momentáneo y que abarca una sola tarea, como puede ser el sonido de una alarma de nuestro Smartphone para notificarnos algún aviso; o bien, las notificaciones de los inicios de sesión en nuestro portal bancario o en alguna cuenta online.

  1. Efectos a través de capas

Esta técnica busca crear una experiencia interactiva en las páginas web a través de la inserción de distintas capas o layers. No se trata de la adición de un solo efecto, sino de la combinación de efectos, de manera que se crea un diseño muy atractivo para los usuarios.

Ahora bien, hay que tener especial cuidado con este tipo de técnicas, ya que hay una línea muy fina que separa lo atractivo del desorden caótico en un sitio web.

En definitiva, se trata de un nuevo tipo de diseño que busca captar la atención de los usuarios y sumergirlos en sus contenidos.