El push and pull son dos prácticas opuestas en marketing, pero con un mismo objetivo: potenciar una marca y conectar con los clientes potenciales.

En primer lugar, cabe destacar que el objetivo de cualquier estrategia del marketing es llegar a los potenciales clientes. Las diferentes prácticas también deben tener en cuenta cuál será la actitud que se encontrarán de parte del consumidor.

El Push and Pull son dos técnicas diferentes y a la vez complementarias. Debido a que los consumidores tienen actitudes diferentes, las empresas se encuentran en la obligación de utilizar técnicas diferentes para resultar relevantes.

Push

El Push trata de proyectar los productos o servicios de una marca a consumidores que no los estén buscando. En este caso, la marca trata de crear una necesidad, al contrario del concepto Pull, donde esa necesidad ya existe.

Además, tras crear esa necesidad trata de satisfacerla de manera que el potencial cliente pueda convertirse en cliente satisfecho. Resumiendo, no se trata simplemente de hacerse notar, sino de destacar como la mejor opción ante la demanda generada.

Pull

El escenario en el que aparece el Pull es aquel en el cual el consumidor ya tiene determinada necesidad y está buscando un producto o servicio. Bajo dicho escenario, la estrategia Pull tendrá como objetivo que el potencial cliente encuentre una marca en concreto.

Para lograr ser la elección del consumidor, el Pull trata de presentar la marca de la mejor manera posible. El objetivo es destacar por encima de su competencia.

 

Push and Pull en ecommerce

  • La primera duda que nos debemos plantear es: ¿existe ya una demanda del producto o servicio que se está comerciando?

Dependiendo del análisis previo y la respuesta que obtengamos, se deberá poner más énfasis en el push o en el pull. Si una tienda por internet está comercializando algo que ya dispone de demanda tendrá que poner más esfuerzos en el push. De lo contrario, tendrá que dedicarle más esfuerzo al pull.

  • ¿Se debe elegir una de las dos o compaginarlas?

Las empresas se encuentran ante retos, principalmente porque no existen dos consumidores iguales. Las estrategias push and pull en ecommerce, se aseguran poder abarcar tanto a los clientes proactivos como aquellos que todavía no les ha llegado esa llamada de tener que satisfacer una necesidad.

Por lo tanto, ya sea en un ámbito ecommerce o cualquier otro, el objetivo de la empresa debe ser encontrar un equilibrio entre ambas estrategias, dependiendo de la propia naturaleza del negocio y de sus potenciales clientes.