La conocida como “prueba social” es un instinto que hace que las personas valoren algo cuando perciben que un grupo importante de gente lo ha hecho previamente.

La prueba social o “social proof” es uno de esos aspectos que nos siguen conectando con nuestros ancestros. Es un comportamiento primitivo, puesto que se puede ver fácilmente en la naturaleza. Las personas tienden a seguir a la mayoría y a aceptar como positivo aquello que más seguimiento congregue.

La prueba social en el marketing digital

El nivel de la interacción en redes sociales condiciona nuestra percepción sobre los contenidos. Una noticia en Twitter con muchos retweets, likes y respuestas llamará poderosamente nuestra atención, mientras que un tweet sin interacción pasará inadvertido por nuestra pantalla.

En Spotify, cada artista tiene un listado de las cinco canciones más escuchadas por los usuarios. Además, dentro de la página de cada artista, existe la pestaña “sus fans también escuchan”, que indica lo que escuchan aquellas personas que tienen en común el gusto por un artista. Esto indica que las empresas ya entienden que la prueba social es importante en sus estrategias.

Estos son únicamente dos ejemplos de lo que supone la prueba social. Las empresas, a su vez, pueden aplicarla de cara a conseguir beneficios de diferentes maneras:

  1. Opiniones: las opiniones son el mejor aliado del comprador y el mayor temor del vendedor. Por normal general, suelen ser justas y servir de ayuda para los clientes indecisos de cara a tomar una decisión. De alguna manera, rompen esa barrera que existe entre el consumidor y el producto en el ecommerce.
  2. Recomendaciones de influencers o famosos: la publicidad con influencers o famosos sigue siendo parte importante de la estrategia digital de muchas marcas. Es uno de los ejemplos más clarividentes de la prueba social. Sigue la lógica de que, si una persona tan influyente utiliza o promociona un producto o servicio, dicho producto o servicio tiene que ser de calidad y merece por lo menos la atención del consumidor.
  3. Opiniones de antiguos clientes: muchos ecommerce apuestan por incluir opiniones de antiguos clientes, ya que de cara a potenciales clientes tienen un valor muy elevado. El razonamiento es el siguiente: “Si toda esta gente ha quedado satisfecha, yo también lo haré”.
  4. Los más vendidos: es una sección que no falta en ningún ecommerce. Pese a que un usuario sepa exactamente lo que busca, prestará atención a esta sección por la simple razón de que otros muchos usuarios han comprado los productos o servicios que allí se detallan.

Elige tus estrategias de manera inteligente

A la hora de utilizar estas técnicas, se debe comprobar que no van a causar el efecto contrario al deseado. No se pueden exhibir opiniones de clientes si son pocas o negativas. Tampoco es recomendable realizar una promoción con un influencer con mala reputación.

El poder la prueba social es muy potente, tanto de manera positiva como de manera negativa.