Tenemos que buscar que nuestros sitios web sean usables. Es necesario ponerse unos límites y ser conscientes de ellos.

A veces, caemos en el error de pensar en el diseño web solo en su aspecto más visual para hacer más atractivas las páginas. Pero nada más lejos de la realidad, ya que esta actividad, además de buscar la originalidad y elegancia de los sitios web, tiene la capacidad de crear una hoja de ruta y de dirigir al usuario en sus visitas.

Se trata, en definitiva, de aunar el diseño en su vertiente más artística, que se fija en “hacerlo bonito”, con la parte más técnica, que busca crear una página usable y eficiente a la hora de transmitir nuestro mensaje. Pues bien, en este artículo queremos mostrar algunos consejos para conseguir el éxito en este terreno:

– Pensar en el diseño como en una hoja de ruta: que lleva a los visitantes de nuestra web hacia donde nosotros queremos que vayan y que los ayude a no sentirse nunca perdidos en sus visitas. En ocasiones, nos limitamos a ser rompedores y originales, pero nos olvidamos del objetivo final de nuestros sitios web: transmitir un mensaje comprensible a nuestro público objetivo.

– Tres ejes: A la hora de crear el diseño de una página web es bueno que pensemos desde el punto de vista de un diseñador, pero también desde el punto de vista de la empresa y del público objetivo. De esta manera, conseguiremos hacer un diseño atractivo, que transmita el mensaje de la marca y, a su vez, capte la atención y resulte útil para los posibles clientes.

– Poner límites: Antes de empezar con un proyecto, tendremos que pensar en las limitaciones existentes, ya que existen límites en tamaños, colores, fuentes y tecnología. Una vez conozcamos esos límites y seamos conscientes de los mismos, podremos dejar volar nuestra imaginación.

– Aprender a trabajar con esos límites: Una vez nos hayamos puesto los límites, tendremos que conocer las distintas posibilidades que se nos abren dentro de ellos y elegir las mejores opciones posibles.

– El diseñador tiene que tener el control y ser el responsable: Este último punto puede resultar complejo, pero no debemos dejarnos llevar por las opiniones de los demás, sobre todo cuando no saben de la materia. Es decir, escuchar ideas siempre es bueno, pero el que sabe cómo hacer su trabajo es el diseñador y es él quien tiene que tomar las decisiones finales.

En definitiva, hablamos de cinco consejos que nos ayudarán a conseguir una web atractiva y útil para los usuarios, lo que a su vez ayudará a generar más conversiones y a conseguir el éxito para nuestra marca.