La cena de navidad… añadir a la cesta, el regalo del amigo invisible, comprar, el juguete de turno, añadir, unos calcetines con motivos navideños… Una actitud más positiva que otros años, y mayor confianza on line son algunas razones por lo que las ventas por internet se han incrementado y forman parte del consumidor junto al resto de hábitos en estos días. El Black Friday ya abrió la veda, y comprar el mismo producto que en la tienda física habitual a un precio más barato están ayudado bastante a la campaña navideña de este año.

Un hecho al que el negocio de ventas ya no pasa inadvertido. Raro es la tienda que aún no tiene escaparate online como alternativa de compra. El e-commerce es rápido, sencillo y sobre todo ¡Está abierto las 24 horas!

Según Adigital, se estima que este año la campaña de Navidad  puede cerrarse con unos 3.500 millones de euros, cantidad que puede suponer un incremento de un 20%. Aunque Amazon aún no se ha pronunciado al respecto, según fuentes de la compañía, el aumento de ventas en España será superior a la media del sector.

Sin embargo, las empresas no debemos relajarnos, pues no estamos exentas de sufrir algunos riesgos en el proceso de compra. En la mayoría de los casos el problema no es de la web en sí. A medida que avanza el marketing digital, cada vez es más complicado mantener la seguridad. Una oleada de tráfico de clientes con multitud de conversiones, puede dejarnos expuestos a algunas amenazas que no debemos perder de vista.

¿Cuáles son los principales riesgos? 

Bajada del rendimiento del sitio web: los vendedores sólo suelen conocer una mínima parte de la tecnología de su página. No controlar parte del desarrollo podría ir en detrimento de la experiencia de cliente y de la imagen de nuestra marca.

A esta circunstancia se suma la seguridad del sitio. Cuando no somos conscientes o no estamos totalmente al día de la misma, sin duda estamos más expuestos al riesgo de posibles hackers.

Soluciones

Qué pasos debemos seguir para que nuestro negocio esté totalmente protegido:

  1. Llevar a cabo una auditoría de proveedores. La apertura de un sitio web para un negocio es un paso muy importante, por lo que es interesante llevar a cabo una primera auditoría que seguramente nos aportará interesantes datos.
  2. Elimina cualquier proveedor de alto riesgo. Un control de auditoría permitirá detectar cualquier proveedor de alto riesgo que debe ser eliminado para mantener la seguridad de la tienda online.
  3. Establece objetivos de rendimiento. Para mantener el rendimiento del sitio es recomendable no sobrecargar la página. Es necesario establecer límites. Es recomendable una orientación con pautas donde se deben colocar etiquetas, y qué datos se deben incluir. Una política restrictiva y el cumplimiento exhaustivo con los datos de carácter personal es esencial para asegurar el buen funcionamiento.
  4. Asigna la responsabilidad de un proveedor. Se debe asignar la responsabilidad de un proveedor a nivel interno para detectar con la mayor rapidez posible problemas que puedan surgir.
  5. Monitorea las ventas. El control debe ser continuo, incrementándose durante los periodos más concurridos como Navidad. Las mejoras de rendimiento suelen conllevar implicaciones que mejor se deben efectuarse en los periodos menos activos de ventas.