La experiencia de usuario es un aspecto clave a la hora de atraer clientes y los algoritmos están ganando protagonismo con el objetivo de mejorarla.

La inteligencia artificial está empezando a estar presente en la interacción con los clientes. Esto significa que el aprendizaje automático estará cada vez más presente porque afecta de forma directa al proceso de decisión.

Los algoritmos tienen potencial para mejorar el funcionamiento de las webs, pero deben superar la barrera que puede suponer en la interacción con los usuarios y clientes.

Análisis de la competencia

En primer lugar, uno debe conocer en qué punto se encuentra la competencia.

De esta manera, sabremos si una compañía está más atrasada o más avanzada que sus competidores. A su vez, si el equipo de desarrollo está llevando a cabo un proyecto de nivel, o por el contrario poco competitivo.

Al ser un terreno desconocido, obliga a informarse del entorno para saber qué tipo de estrategia llevar a cabo y en qué plazos hacerlo.

¿Están preparados los usuarios?

La primera pregunta que debemos hacernos en este ámbito es si es necesario aplicar IA, respuesta prácticamente afirmativa actualmente. Es recomendable probar con un grupo de usuarios en los que no fue necesaria su implantación, y con aquellos en los que sí, para observar la diferencia y el grado de satisfacción de los clientes con y sin ella.

Todavía existe cierta reticencia por parte de los usuarios para interactuar con máquinas. La costumbre es asociar, el no hablar directamente con una persona con el mal servicio por parte de una empresa.

Esta tendencia está cambiando al mismo ritmo que los algoritmos se optimizan. Generalmente, lo que más aprecian los usuarios es adaptarse a los cambios de forma gradual y progresiva sin dificultades.

El aprendizaje automático es un aspecto clave en la aplicación de los algoritmos en la experiencia de usuario. Se puede predecir el funcionamiento que deberá tener un software que interactúe con personas, pero un gran porcentaje de su correcto funcionamiento vendrá de la experiencia adquirida mediante el aprendizaje automático.

¿Cómo funcionan los algoritmos?

El aprendizaje de los algoritmos enfocados a mejorar la experiencia de usuario consta de tres pasos. En primer lugar, el algoritmo recopila datos (con respuestas predeterminadas) y predice una solución. El tercer y último paso es comparar las predicciones con las respuestas y calibrar el porcentaje de error.

Repitiendo ese proceso una y otra vez, el algoritmo optimiza cada vez más su capacidad de dar una respuesta correcta.

Conclusión

En el caso de los algoritmos, la clave estará en superar el periodo inicial de pruebas y aprendizaje sin perjudicar a los usuarios o clientes. Al fin y al cabo, será un trámite necesario para poder evolucionar hacia una experiencia de usuario más eficaz y que permita destacar por encima de la competencia.