La velocidad afecta al rendimiento de tu web, y más de lo que imaginas. Contar con una plataforma online en la que el cliente se sienta a gusto navegando y posea todas las facilidades para realizar su compra de la manera más rápida y sencilla es vital en los tiempos que corren.

Cada vez existe una mayor competencia online, lo que unido a la bajada de atención por parte de los usuarios, hace más difícil transformar visitas en ventas, e incluso conseguir el tráfico web deseado y que esperamos.

No contar con una velocidad óptima en nuestro sitio web puede ser la razón, y traernos problemas de diversa índole. A continuación facilitamos una serie de datos por los que comprobarás la importancia y lo que significa tener un rendimiento óptimo de tu web.

  • Ojo al dato. Casi el 80% de los clientes no vuelven a comprar en una web que les haga esperar más de lo normal, y el 40% la abandona si tarda en cargar más de tres segundos, lo que puede transformarse en un serio problema de ventas.
  • La experiencia móvil quizá sea el punto en el que el rendimiento web sea más importante. El 64% de los usuarios esperan que una página cargue en menos de cuatro segundos.
  • El SEO se puede verse gravemente perjudicado ya que un segundo de retraso en la carga de la web puede traducirse en un 11% menos de páginas vistas.
  • Las conversiones también se ven afectadas. Hasta un 7% de acciones valiosas para tu negocio online pueden perderse por contar con una página destacablemente más lenta de lo normal.

En resumen, la experiencia de usuario se ve gravemente dañada por una velocidad deficiente, traduciéndose en última instancia en una reducción de ingresos para nuestra empresa o marca. Si queremos cambiar esta situación, existen una serie de medidas que podemos llevar a cabo para volver a retomar un modelo de rendimiento eficiente para nuestra web:

  • Testear la velocidad actual y medir el rendimiento móvil. Preocúpate porque tu web sea responsive.
  • Retirar plugins innecesarios y reducir las imágenes pesadas y scripts.
  • Monitorear el análisis de comportamiento del cliente.
  • Evitar los archivos CSS.

De esta manera lograremos un doble efecto: por una parte, perfilar nuestro funcionamiento interno y contar con una web más rápida y fiable, y por otra, mejorar el funcionamiento externo o de cara al público con un mayor número de conversiones, una experiencia de cliente óptima, y un aumento en el efecto que el SEO nos debe.