A continuación te contamos los pros y contras de los chatbots, una de las tecnologías aplicables al marketing destinadas a revolucionar el futuro.

La rapidez con la que están creciendo los softwares de inteligencia artificial —respaldados por el incremento de usuarios en las redes sociales— y la necesidad de crear canales de comunicación cada vez más personales en la industria del marketing están provocando un auge monumental de los chatbots.

El chatbot es un programa informático basado en IA, capaz de interactuar con un usuario a tiempo real simulando una conversación auténtica. Sin duda un probable punto de inflexión para el comercio electrónico de todo el mundo; emular la capacidad de diálogo de un interlocutor humano puede llegar a tener una rentabilidad incalculable para las empresas.

Pero como todo, también los chatbots tienen sus peros, y hay quien duda de si son capaces de crear una verdadera conversación humana, o de si son estrictamente necesarios. En el siguiente apartado te mostramos sus pros y sus contras:

Pros

  • En el mundo digital, los usuarios están cada vez más acostumbrados al control sobre la experiencia de compra y a la rapidez de respuesta a sus preguntas. Los chatbots permiten que esta necesidad se resuelva al establecer una comunicación instantánea con el usuario.
  • Aunque ahora mismo parece imposible pensar en todo un centro de atención al cliente informatizado, cada vez más empresas están empezando a utilizar chatbots en pruebas encaminadas a crear uno. La eficiencia y el inmenso ahorro económico que supondría les avalan.
  • Fuentes inagotables de información. Los chatbots pueden utilizarse durante una conversación con el usuario para recopilar y analizar datos destinados a mejorar la experiencia de éste, siendo mucho más sencillo aportar soluciones personalizadas o, por ejemplo, recomendar productos en función de los gustos y la experiencia del consumidor.
  • Un nuevo modo de navegar. Los asistentes móviles están a la orden del día en plataformas como los smartphones; pero, ¿imaginas navegar desde cualquier medio digital sin necesidad de pulsar una tecla? El futuro sugiere que los chatbots asumirán el rol de navegador, en lugar de tener que pulsar en iconos y pantallas, o escribir en el teclado.

Contras

  • No lo suficientemente listo. Pese a que el talento y la innovación que reside tras el chatbot es impresionante, aún se comporta de manera muy primitiva en una conversación bidireccional, por lo que se prevé que aún falte tiempo para ver el producto acabado.
  • El dilema de la privacidad. El sistema de recogida de datos de los chatbots puede llegar a ser visto como una plaga dispuesta por las marcas para conocer qué hacemos y con quién lo hacemos en cada momento. Gustos, horarios, afinidades políticas… La privacidad será sin duda un terreno difícil en el que las empresas deberán ganarse la confianza del consumidor.
  • Demanda dudosa. Los chatbots son la puerta a una mayor autonomía del usuario, pero, ¿son realmente necesarios? Las marcas deben estudiar cuidadosamente qué es lo que quiere el cliente para no caer en una solución que no corresponda a una necesidad real, con el consiguiente perjuicio para la marca.