Humanizar una marca hará que los clientes confíen más en ella, ya que las personas se relacionan mejor con otras personas, que con empresas.

Explicamos cinco maneras de humanizar tu marca para conectar mejor con los clientes:

Presume de tu equipo

Cuando alguien se interesa por una empresa o marca, si tiene la oportunidad de ver quienes trabajan y están detrás de la organización, su confianza aumentará considerablemente. Las personas reaccionan de manera positiva cuando ponen cara a las empresas.

Esto sucede independientemente de la intención que tenga la persona al interesarse por la empresa. Sea porque busque una oportunidad laboral o porque quiera contratar sus servicios, el saber que está tratando directamente con personas normales y corrientes aumentará su confianza.

Convierte a tus empleados en embajadores de marca

Los empleados pueden ser los mejores embajadores de marca de tu empresa. La gente externa a la empresa dará más relevancia a la voz de los empleados que a la de la propia empresa.

Pero cuidado, porque esto puede ser un arma de doble filo, dado a que se le dará la misma trascendencia a los comentarios positivos como a los negativos.

Trabaja tu reputación online

Hoy en día todo el mundo acude a internet para informarse de cualquier cosa y conocer las opiniones y valoraciones sobre cualquier producto o servicio. Tanto si quieres comprar algo, contratar un servicio o simplemente interesarte por una empresa, lo más seguro es que busques información online.

Esta manera de actuar obliga a las empresas a tener una buena presencia y reputación online. En muchas ocasiones, una persona se sienta ante el ordenador para realizar una elección entre varias opciones, en ese momento la imagen y la reputación de la marca serán las únicas que puedan atraer a ese potencial cliente.

Exprésate con personalidad

En muchas ocasiones, las empresas se comunican de forma demasiado impersonal sin salirse del tono corporativo.

Lo correcto no es necesariamente comunicarse de manera informal, sino desarrollar un estilo propio acorde a la identidad de la empresa y el público al que se quiere dirigir.

Fideliza a tus clientes

Un cliente habitual es el tesoro más preciado de una marca. De sobra es sabido que cuesta más generar un cliente nuevo que mantener uno antiguo.

Cuidar a los clientes habituales o recurrentes y agradecer su confianza es algo positivo.

Trata de incentivar la fidelización mediante descuentos especiales o con un seguimiento personalizado sobre cada cliente.