Dark patters o trucos de diseño web. Fíjate en cómo influyen en la UX y cómo pueden convertirse en una mejor experiencia que atrape a los usuarios. 

¿De dónde viene el término dark pattern? 

El término, que literalmente quiere decir ‘patrones oscuros’, son trucos o tácticas de la interfaz que las empresas o marcas utilizan con un buen diseño aparente -que si bien no son las más idóneas- sirven para guiar al usuario a hacer o llevar a cabo determinadas acciones bajo el objetivo que persigue la empresa.

En definitiva, logran que el usuario navegue de forma inconsciente para que un negocio alcance su objetivo y consiga más conversiones o ganancias, especialmente a corto plazo.

El término dark pattern empezó a sonar a través de www.darkpatterns.org en el que aparece, a través de un vídeo del famoso canal Nerdwritter1 una recopilación de ejemplos de sitios web importantes y compañías que a menudo practican esta técnica.

5 trucos para mejorar la experiencia de usuario

1. Navegación equivocada o mezcla de campos en una web

Un patrón oscuro o truco muy frecuente que se le presenta al usuario es cuando va a reservar un vuelo online. Normalmente va incluido el seguro de viaje. Sin embargo, la opción de cancelarlo aparece más escondida de lo normal porque a continuación y sobre ella destaca un desplegable en el que se debe indicar el país de residencia.

En este caso, a la hora de contratar un servicio de este tipo o similar, lo más recomendable es separar claramente los campos de datos personales con las opciones de contratación, para no confundir al usuario. 

2. Cuando darse de baja en una web se convierte en un viaje interminable

Este dark pattern es uno de los clásicos. La mayoría de páginas simplifican la opción de cancelación de una suscripción, pero algunos sitios siguen manteniendo el lado oscuro a través de algún color o diseño web que pase desapercibido.

Lo ideal es indicar la opción darse de baja a través de un link directo o dejar bastante visible la opción de cancelación.

3. Estrategia de posicionamiento a través de spam

Cuando el usuario es el spammer involuntario. Muchos sitios crecen o engordan su base de datos a base de utilizar este truco web.  Por ejemplo, solicitando el registro o previa petición del correo electrónico. Aquí el usuario ya está pillado y captado.

Las redes sociales son expertas en esta estrategia. Si estás registrado, te ayudarán a encontrar amigos, contactos o invitaciones. El caso Linkedin es el más evidente.

El consejo es llevar a cabo esta práctica pero con moderación y según para qué casos, dejando buena constancia que la petición será previa aceptación del visitante.

4. Cuando el recorrido por la web está forzado

Aquí ocurre bastante con los sitios web previo pago o con interés de recaudación. El truco web que emplean es mostrar y situar al usuario dentro del esquema de pago sin ser previamente avisado.

Para un buen uso de este truco es necesario indicar, aun con letra pequeña, que la condición para tener un acceso o recompensa es que se haga una suscripción mensual, o se dé de baja del servicio cuando quiera.

5. Llenar el carro de compra con productos no deseados 

Es lo que se conoce como el ‘inertia shopping’ o agregar por defecto productos aparentemente en forma de regalo y no deseados al proceso de compra, que en realidad tienen un coste. Este abuso, que ya está prohibido en numerosos países de la Unión Europea, aún coexiste en algunos sitios.

Lo normal para una funcionalidad transparente es que el usuario tenga claro lo que tiene en su cesta o carro de la compra online.