4 puntos clave que te orientarán para crear contenido específico y obtener ventas.

A estas alturas nadie duda de que el marketing de contenidos es la clave del éxito. Es todo un arte dedicado a proporcionar apoyo al aumento de ventas, y se ha demostrado ya de sobra que puede tener un impacto trascendental durante todo el ciclo de compra.

No obstante, el sector y los profesionales dedicados a él deben mejorar y actualizar su estrategia de ventas o ecommerce a través del mensaje que transmiten.

Para corroborarlo, dejamos 4 claves destinadas a asegurar que el contenido cumple fielmente su propósito:

Piensa que ‘Menos, es más’

Si es breve y conciso, llega mejor. La capacidad de atención más precoz del ser humano es de sólo 8 segundos, razón por la que el contenido debe ser lo más visual y cercano posible.

Existen varios trucos para lograr esta sensación, como reemplazar siempre que se pueda letras por números, añadir citas de clientes o casos de estudio, o hablar sólo de unos pocos puntos de valor de nuestro producto o servicio. Saturar el mensaje es siempre contraproducente de cara a obtener ventas.

Cada parte del contenido debe resolver un “pero”

El propósito del contenido es educar acerca de los beneficios del producto y convencer al público de su utilidad, pero hay casos en los que no somos capaces de identificar las objeciones que éste debe resolver.

Para seguir manteniendo esta máxima debes reunirte asiduamente con el equipo de ventas y estudiar el avance de la estrategia para potenciar sus puntos fuertes y mitigar los débiles.

Conoce a tu público

Cada cliente potencial es un mundo, le mueven distintas razones y poseen necesidades únicas que requieren mensajes personalizados. Si bien esto es materialmente imposible, es vital asegurarnos que el mensaje proporciona la información necesaria para diferentes tipos de compradores dentro del embudo de ventas.

Analiza los resultados

Hace algunas décadas la habilidad de vender se consideraba un arte. A día de hoy, y respaldados por la tecnología y el imperio de los datos, no es necesario apoyarse en el instinto o el carisma para ver como una estrategia tiene éxito.

El contenido de ventas es uno de los factores que marcan la diferencia, por lo que debe medirse de una manera cuantificable y práctica, buscando siempre los errores para mejorar su rendimiento.